7.Densidades


Las obras de esta serie constituyen una transición significativa dentro de la producción artística de Terrazas porque son las primeras en las que ni la geometría ni los bordes rectos dominan las variaciones. Muy al contrario, estos acrílicos, hechos todos a principios de los años ochenta, están definidos por largos y gruesos trazos individuales, curvos y fluctuantes que se multiplican en capas superpuestas de bucles que van paulatinamente cerrando el espacio y creando una densidad ondulante como una tupida selva de pintura. El contraste de esta obra frente a las estructuras rectilíneas de los años setenta es evidente en varios planos; no sólo en la libertad del trazo y en esta especie de complejidad despreocupada, no sólo en la oposición del impulso precipitado frente al plan premeditado, sino sobretodo porque aquí se trata más que nada de una expresión personal englobada dentro de un flujo de movimiento sin intermisión. En esta serie la energía creativa prima sobre las ideas rigurosas y sistemáticas por primera vez en la obra de Terrazas y marca el inicio de una producción que se desarrollará durante los próximos treinta años, tanto en dibujo como en pintura, caracterizada por formas y fuerzas que estratifican el espacio.